INTRAMUROS
Dice Benedetti “Aspiro a ser tratado sin los prejuicios de la bienvenida y con las cortesías del silencio”
Es exactamente lo que siento al traspasar la frontera de esta nueva vida que hoy comienza. Con la seguridad de que todo irá bien y la inseguridad de que murphy no falla demasiado.
Es curioso como el primer dia de colegio la mayoria lloramos al despedirnos de nuestros padres, (supongo que porque te imaginas lo que se te viene encima, madrugar de por vida). Luego pasas al instituto con menos nervios y mas ganas de crecer, luego la universidad o lo que cada uno elija ....pero de repente un dia te ves en la puerta del trabajo.
Y entonces empiezas a comprender porque llorabas de pequeño. Es en ese preciso instante en el que sin darte cuenta das un paso al frente y cortas el cable rojo de la bomba, ese que nunca se debe tocar en las peliculas y que siempre algun incauto decide cortar. Has puesto en marcha el reloj, se acabó el “ feliz feliz no cumpleaños ”, el “ cerca y lejos ” y cuando te quieres dar cuenta, te encuentras encerrado en la mesa de la oficina. Al mirar la mesa del trabajo lo unico que recuerda a lo que siempre quise ser es un calendario con frases de benedetti.
Mario, siempre Mario.
Siempre hay un momento del dia en el que una frase de mario es una botella de oxigeno para ayudarme a respirar.
Supongo que habrá que seguir adelante, escribiendo cartas desde esta “ carcel ” con la esperanza de que cualquier dia pueda volver a dar mis paseos mañaneros por la plaza de españa o levantarme en estado catatonico de resaca un martes cualquiera. Seguiremos fuertes, luchando por arreglarle las esquinas a la primavera, el invierno, el otoño o el verano.
Seguiremos, que es lo importante.
Madrid 27 de mayo de 2008
Diego Naranjo |